Verdugo: Poema de Iska Araya
- revistaelcoloso

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Me llama.
Me persigue.
Me observa tal francotirador.
Camina por el rabillo de mi ojo.
Delirios persecutorios.
Me tienta, me llama a caer.
A gritar.
A desbordarme.
A pudrirme.
Se mete violentamente en mi boca.
Me pudre la carne.
Soy carne podrida, llena de moscas y larvas que se comen mi ternura.
La vergüenza me grita en la cara.
Me apunta con el dedo.
Soy el verdugo que quema a la bruja, y escupe sus cenizas.
Soy la bruja y soy el verdugo.
Quiero abrirme la garganta
sacarme las cuerdas vocales
tocar una melodía de guerra con ellas.
Cobarde.
Prisionera del miedo.
Mi corazón golpea mis costillas
quiere salir corriendo por mi garganta.
Me acecho detrás del espejo.
Me veo en las esquinas de la habitación.
Vigilante.
Esperando levantar mi dedo para apuntarme.




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