Panamericana Sur: Poema de Belferith
- revistaelcoloso

- 12 jun
- 1 min de lectura
Te quedarás en la neblina de esta carretera,
cuando escuches las bocinas de nostalgias futuras.
Cuando el cuerpo —nuestro cuerpo—
se vuelva más ligero y transparente que la luna
hasta confundirte con los rincones oscuros del planeta;
ahí atravesarás las ventanas.
Hacia los campos abiertos del pasado de nuestros abuelos.
Hacia desiertos blancos.
Hacia columnas de sal que marchan fascistas y nos llaman
por el apellido rojo de nuestras madres.
Durante este interludio
yo te esperaré perdido en el útero del abismo,
porque las leyes de la melancolía sirven de muy poco
cuando se da el salto definitivo.
Es el misterio de lo que nos tocó sentir.
La ironía de vivir en el ático y el subterráneo,
pero sin hogar, en tránsito,
desmembrados,
desparramados.
No sé tú. Mi corazón salta de ataduras;
de cariño por la mentira más hermosa jamás contada.
Los sueños en VHS.
El olor de la estufa a parafina que persiguió las mañanas de la infancia.
Los interminables cuadernos:
lo más real que nos entregó esta propaganda llamada vida.
Y ahora maúllo las pérdidas,
teniéndolo absolutamente todo.
Me espero a mí mismo detrás de los camiones,
masturbando relojes, caminando de espaldas.
Me asombra mi propia caspa
que cuenta los años en forma de nieve,
y recupero el vuelo de los astros que me enseñaron a jugar,
tal como lo hice antes de olvidarme de ti.
Y ahora yo maúllo
y ladro las pérdidas,
pero no sé tú.
Ahí me avisas cuando llegues.




Comentarios